El Centro de Emergencia Social está atendido, en régimen de voluntariado, por la Comunidad de las Hermanas Franciscanas del Buen Consejo, que ocupan las habitaciones contiguas a dicho centro.
Los servicios que se ofrecen son los de alojamiento y manutención, encargándose las hermanas de acoger a las personas afectadas, proporcionándoles el cariño y la compañía tan necesarias en estas situaciones.